Criar periquitos

Información sacada del foro: http://periquitos.mforos.com/
¡La cría no es un juego de niños!

¡La cría de periquitos no es tan fácil como puedas creer!


Los padres

Los futuros padres deben cumplir una serie de requisitos para que puedan criar sin problemas. Entre ellos, quizás el más importante es la edad, pero también importan, por supuesto, el estado de salud, el comportamiento...

La Edad

Los padres deben tener al menos un año de edad.

¡Es muy importante cumplir con esta regla! Sobre todo una hembra demasiado joven puesta a criar puede sufrir serios problemas. La cría significa para ambos padres un enorme gasto energético, y sobre todo para la hembra también de reservas. Los huevos principalmente están hechos de proteínas (la clara o albumen), grasas (la yema o vitelo) y carbonato cálcico (la cáscara). Todas estas sustancias provienen del cuerpo de la hembra, y las deja en el huevo. Una periquita joven todavía necesitará más reservas para su propio crecimiento, sobre todo de carbonato cálcico para el correcto desarrollo del esqueleto.


No menos importancia tiene el desarrollo del oviducto: aunque físicamente una hembra está capacitada para poner huevos a partir de los siete u ocho meses, aproximadamente, hasta la edad de un año no se acaban de desarrollar los órganos implicados en esta tarea. Sobre todo el oviducto todavía crece; esto significa cuanto más joven sea la periquita, más probabilidades tiene tendrá de sufrir problemas con la puesta (huevo bloqueado), un trastorno que si no se trata inmediatamente y de forma correcta lleva a la muerte.

Además, a medida de que crecen los periquitos desarrollan su comportamiento social. Muchas conductas son instintivas, pero si los padres tienen la suficiente edad probablemente su comportamiento ante la nidada será mejor.

¿Cómo reconocer la edad? A partir de los seis meses de edad, cuando han terminado con la muda juvenil y el céreo está definido, todos los periquitos son iguales. No hay ningún indicio para determinar la edad exacta. Así que, si no sabes que edad tienen tus periquitos porque ya los compraste adultos, más vale esperar medio año antes de ponerlos a criar.

La edad máxima para poner los periquitos a criar varía con el sexo: mientras que una hembra de más de cinco o seis años ya no debería ponerse a criar, un macho, siempre que esté sano, puede ser padre hasta los siete años de edad. Pero también depende de las veces que el periquito ha criado: un periquito que todos los años saca una nidada o más, se "desgastará" antes que uno que críe de vez en cuando. Por respeto al bienestar y la salud del animal, me parece irresponsable dejar criar a una hembra más de aproximadamente siete veces durante su vida, mejor menos.



¿Cuantas veces seguidas?

Como regla general, no conviene que una pareja críen más de una, como mucho dos veces seguidos. Es igualmente importante dejarles unos meses de descanso entre nidada y nidada, por lo menos seis, yo más bien soy partidaria de dejarles un año. Es importante cumplir con esta regla para que los periquitos, sobre todo la hembra, tengan tiempo de recuperarse del enorme esfuerzo que supone la cría y "reponer reservas".

¿Cómo evitar que críen muchas veces seguidas? Simplemente, quitando el nido justamente después de que los pequeños hayan salido del nido. Algunas hembras ponen huevos nuevos cuando los polluelos todavía permanecen en el nido, en este caso lo mejor es dejar a la hembra que complete la puesta y después esterilizar los huevos o sustituirlos por unos de plástico, y esperar entonces a que la hembra abandone la nidada pos si sola. Más información sobre el tema en la sección de problemas con la cría.



La Variedad

No hace falta que los periquitos sean de la misma variedad de color ni mucho menos, en teoría cualquier combinación es posible. Además los instintos paternales tampoco dependen de la variedad. Sobra decir que si quieres conseguir periquitos de un determinado color tienes que planificar los cruces, y conocer cómo se hereda cada característica.

Lo único que conviene evitar es un cruce entre albinos, lutinos o albino y lutino. Normalmente en la primera generación esta combinación no tiene efectos negativos, pero si luego se vuelven a cruzar los polluelos resultantes con otros albinos las crías suelen salir más pequeños, débiles y propensos a sufrir enfermedades.
Hay algunas mutaciones sospechosas de estar vinculados a factores letales o subletales. Un factor letal causa tasas altas de mortalidad en el huevo o en polluelos muy jóvenes todavía, y un factor subletal causa baja fertilidad, problemas en el desarrollo o incluso muerte prematura. No está probada la existencia de factores letales en ninguna variedad de los periquitos, pero algunos estudios afirman que al parecer podrían aparecer en periquitos moñudos y violetas. Aunque se está discutiendo la veracidad de esta afirmación, por si acaso en cruces entre estas variedades conviene ir con cuidado, evitar cualquier tipo de endogamia y hacer entrecruzamientos con otras variedades.



El Tamaño

Se pueden cruzar sin problemas periquitos ingleses (bastante más grandes que los periquitos que normalmente conocemos) y periquitos normales. Normalmente no son de esperar problemas con la puesta por esta razón. El tamaño de las crías se parecerá al de la hembra, por ejemplo, si la hembra es un periquito inglés y el macho uno normal, las crías saldrán un poco más pequeños que los periquitos ingleses pero todavía bastante grandes. Si la hembra es la pequeña, las crías prácticamente serán periquitos normales, en todo caso un poquito más grandes.



El estado de salud

¡Otro aspecto muy importante! Sobra decir que ambos padres deben disfrutar de un estado de salud bueno. Está claro que no se debe dejar criar a periquitos enfermos, pero también hay que tener en cuenta que pueden tener enfermedades escondidas. Un ejemplo muy frecuente: la muda francesa. Si un periquito adulto se infecta no muestra síntomas visibles a primera vista (aunque sí daños orgánicos), pero lleva el virus y lo puede transmitir a la descendencia. Si se infecta de joven, pierde las remeras y las timoneras.¡Es una irresponsabilidad dejar criar a un periquito del que se sospecha de que sufre la muda francesa, o que ha estado en contacto con periquitos infectados!

También hay que evitar criar con periquitos con cualquier defecto génico, por muy leve que sea, no es deseable que se siga transmitiendo. Si una pareja ya ha "producido" crías débiles o con alguna discapacidad (por ejemplo, "plumeros", un defecto génico donde las plumas de los periquitos no dejan de crecer y las crías mueren con pocas semanas de edad), sobra decir que no se debe dejar criar de nuevo.

Por supuesto ambos padres deben estar en buenas condiciones de salud en lo referente al peso (ni demasiado gordos ni desnutridos), no deben tener parásitos, etc. El plumaje tiene que ser completo y brillante (si lo están mudando, mejor espera a que terminen) y el céreo de colores vivos. Con el céreo también puedes identificar el sexo, recuerda que no en todas las variedades se cumple la regla de hembra = céreo marrón, macho = céreo azul.



El Comportamiento

La pareja tiene que armonizar. Solo si están bien emparejados conseguirás que críen con éxito, poner un nido a una pareja que no lo está como mucho dará como resultado huevos no fecundados, con todos los inconvenientes que conlleva esta producción inútil de huevos. Fíjate si muestran los comportamientos típicos de una pareja, como rascarse mutuamente las plumas, pasarse comida al pico...

Aunque tengas una pareja bien formada, no en todas las épocas del año estarán igualmente dispuestos a criar. Aunque en teoría los periquitos pueden criar en cualquier época del año, sí que es cierto que normalmente se encuentran más dispuestos a ello en primavera.


Para reconocer si una pareja quiere criar o no, también te puede servir e ayuda el céreo, sobre todo el de la hembra. En las épocas de cría se le oscurece (de canelo claro a marrón oscuro) y se puede llegar a arrugar un poco. El del macho también se oscurece, pero es menos apreciable. Igualmente, la presencia del nido puede estimular las "ganas de criar".

Además de enamorados, los futuros padres deben mostrar un comportamiento normal. No pongas a criar periquitos muy agresivos o que muestren cualquier otra anomalía en su comportamiento. Si los padres no son exageradamente miedosos te será mucho más fácil el trato con ellos durante la época de cría.


Dónde criar: ¿en colonias o jaulas de cría?

Hay distintas opciones para la cría de periquitos, todas con sus ventajas e inconvenientes.

En la jaula de siempre

Es la opción más lógica si tienes una pareja de periquitos como mascotas, y quieres "probar" con la cría.

Es importante que la jaula sea lo suficientemente grande, cuanto más pequeña, más probable se hace la aparición de problemas de agresividad: las padres contra sus crías, o, menos frecuente, la hembra contra el macho. También en los demás aspectos la jaula debe brindar condiciones de vida ideales a sus habitantes: aquí puedes comprobar si tu jaula es la adecuada.

También el entorno de la jaula es importante: la iluminación, la temperatura, que la jaula se encuentre en una habitación tranquila, que NO se encuentre en la cocina...

Si tus periquitos tienen la oportunidad de salir de la jaula y moverse por la habitación todos los días (deberían tenerla) puedes mantener esta costumbre también durante la época de cría, seguramente saldrán menos, pero por ello no abandonarán la nidada.

Una buena jaula tiene varias puertas, así puedes colgar el nido por fuera de la jaula y todavía queda una puerta libre. Así los controles de la nidada son más fáciles y no resta espacio.

Si tienes varias parejas en la misma jaula, no deberías ponerlos a criar simultáneamente. Si la jaula no es verdaderamente grande, más bien hablo de pajareras (por lo menos un metro de largo, mejor más) seguramente habrá problemas: peleas por los nidos, agresiones de una pareja a las crías de la otra... Y si tienes dos parejas, y solo una cría, peor todavía: la pareja que no está criando le hará la vida imposible a la otra.

En este caso, lo mejor son jaulas separadas aunque en la misma habitación, para que las parejas se oigan y se estimulen mutuamente a criar. O, como alternativa, colgar los nidos en la habitación, no en la jaula. Claro que entonces la puerta de la jaula debe permanecer abierta las 24 horas del día. Este método se puede comparar con la cría en colonias.



En colonias

La cría en colonias significa tener un grupo de periquitos en una pajarera y ponerlos a criar simultáneamente.
La ventaja de este método está claro: los periquitos, por naturaleza, crían en grupos. La presencia de otros periquitos criando les estimula a buscarse un nido y por su parte empezar una nidada. Por tanto, de esta forma es muy fácil que se pongan a criar.

Por otro lado, los inconvenientes también son muchos e importantes:


El descontrol sobre los apareamientos: si quieres conseguir un determinado color, está claro que esta forma de cría queda descartada. Sin control sobre los apareamientos pasados unas pocas generaciones tendrás casi solo periquitos verdes comunes como descendencia, la variedad dominante. Pero tampoco puedes evitar apareamientos entre periquitos que no se deberían aparear por consanguinidad, por portar algún defecto génico...

Dificultades para "frenar" la cría: los periquitos no deberían criar varias veces muy seguidas y necesitan descansos entre las nidadas. Pero una vez que un grupo de periquitos está criando es difícil acabar con la cosa: algunas hembras pondrán nuevos huevos, y estimulados por ellos, las otras parejas también emprenderán otra nidada. Las parejas que no deberían criar más, al retirar el nido pueden ocupar nidos extraños y molestar una nidada aún no terminada. Hembras que quieran poner de nuevo pueden atacar a las crías. Y así sucesivamente.

Las necesidades de espacio: para que una cría en colonias funcione bien, la pajarera tiene que ser bastante más grande que una construida para tener periquitos sin criar con ellos. Para empezar, los nidos deben estar separados por lo menos un metro entre sí para evitar peleas entre las parejas, y encontrarse a la misma altura. Luego es recomendable poner más nidos que parejas, por lo menos por cada dos parejas tres nidos, también para evitar disputas por ellos. Así que, por ejemplo, para criar con una grupo de 12 periquitos, es decir, 6 parejas, necesitas colocar unos 9 nidos, separados un metro entre sí. Esto es difícil en una pajarera con dimensiones inferiores a varios metros de longitud.

Las posibles peleas entre las parejas: sobre todo si la pajarera es demasiado pequeña habrá peleas. Incluso hay periquitos que se dedican a entrar en los nidos extraños y destruir la nidada. Sobre todo si hay parejas que no están criando en la misma pajarera son de esperar problemas en este sentido.

Dicho todo esto, queda claro que la cría en colonias no es necesariamente la mejor opción y solo practicable en pequeños grupos, de forma no comercial y en aviarios realmente amplios. Para minimizar los problemas es recomendable separar de la pajarera todos los periquitos no apareados y parejas que no deberían criar antes de poner los nidos. Asimismo, después de una nidada se separarán las parejas que no deben realizar otra en una pajarera aparte.



En jaulas de cría

Esta es la mejor opción para garantizar una cría exitosa, pero necesitas espacio, y la planificación y construcción de la jaulas de cría y pajareras es costosa. Es ideal para pequeños grupos, pero también para una crianza más amplia.

La idea es que los periquitos vivan durante la mayor parte del año en pajareras en grupos sin ponerles el nido, y que para la cría se separan la parejas en jaulas aparte.

Durante el tiempo que pasan en las pajareras pueden reponer reservas, vivir su vida social y tienen suficiente espacio y movimiento. Por supuesto las pajareras deben ser grandes y brindar a los periquitos condiciones ideales. Si hay espacio, puedes poner todos los periquitos juntos en la misma pajarera, machos y hembras. Si no te interesa seleccionar hacia una variedad determinada puedes dejar que se formen parejas de forma natural, siempre y cuando se evite la endogamia. Si quieres seleccionar puedes separar las parejas previstas unas pocas semanas antes de empezar la cría para que se emparejen, pero no puedes estar seguro de que lo harán. Además ten en cuenta que los periquitos tienen pareja relativamente fija, y sufren con una separación.

La jaulas de cría pueden ser jaulas normales y corrientes si tienes pocos periquitos, pero también módulos de jaulas, una opción para grupos grandes. Estos módulos, en forma de estanterías que contienen varias jaulas, se pueden comprar, pero es posible (y más barato) construirlos. Es importante que las jaulas de cría sean funcionales: fáciles de limpiar, de acceder a ellos para reponer comida, luminosos y sobre todo espaciosos. Aunque los periquitos vivan el resto del año en pajareras, para la cría tendrán que pasar más de dos meses en estas jaulas sin salir de ellos. El tamaño mínimo recomendable es de 80 x 45 cm. de base por pareja, si puedes construirlos más grandes, mejor, por supuesto.

En las jaulas de cría, los periquitos deben tener contacto acústico, y si es posible incluso visual, la presencia de las otras parejas les estimulará a criar. En la habitación donde se encuentren las jaulas debe haber una temperatura constante de 15 - 20ºC, y, muy importante, iluminación natural. Si no entra suficiente luz, sobre todo si crías en módulos que solo tienen la frente con rejas y por los lados están cerrados, es recomendable instalar una iluminación especial que imite la luz natural, por ejemplo, "birdlamp" del fabricante Arcadia.

Puedes poner las parejas ya formadas dentro de las pajareras en las jaulas de cría una o dos semanas antes de la fecha prevista para empezar la cría, pero si quieres "forzar" una pareja y juntar dos periquitos todavía no emparejados, ponlos algo antes.

Accesorios para la cría



Antes de empezar con la cría necesitas una serie de cosas.

El nido

Los periquitos crían en cajas.

Estas cajas de nido se venden de distintos tamaños y materiales, el mejor "modelo" sin duda es la caja como se vende para la cría de agapornis (unos loritos un poco más grandes que los periquitos). Estos nidos son más grandes, la mayoría de los nidos expresamente hechos para periquitos se quedan pequeños.

Un buen nido mide unos 15 x 20 cm. de base, y tiene una altura de unos 15 cm. Mucho más pequeño no debería ser, ni significativamente más grande ya que entonces será más difícil que la temperatura dentro se mantenga constante.


El agujero de la entrada debería medir más o menos 5 cm. de diámetro, y delante de la entrada debería haber un palo para posarse, ya que el macho muchas veces se quedará sentado delante del nido, desde donde ofrece comida a la familia dentro de la caja.

Los nidos más largos que altos son mejores, ya que en los nidos "verticales" la hembra al entrar pisaría los polluelos o los huevos, pudiendo incluso llegar a romperlos. La única ventaja que ofrecen sobre los primeros es que los polluelos salen más tarde, al ser más difícil alcanzar el agujero de salida, y así ya están más fuertes e independientes cuando abandonan el nido. pero por regla general, en los otros nidos tampoco salen demasiado pronto, y los periquitos suelen aceptar mejor los nidos "horizontales".

El mejor material para la caja es sin duda la madera entera. Los nidos de plástico no permiten un buen intercambio de humedad, creándose dentro un clima de invernadero donde con facilidad se desarrollan gérmenes y hongos. Tampoco son aptos los llamados "nidos de pita", hechos de un tronco ahuecado, ya que son demasiado pequeños y además no permiten controlar la nidada.

Los periquitos no necesitan material para construir el nido, ya que ponen los huevos directamente en el fondo de la caja. En todo caso puedes poner un poco de serrín en la caja, así hay menos probabilidades de que se rompa algún huevo y es fácil mantener limpio el nido. Eso sí, a lo mejor la hembra no acepta el serrín y lo tira fuera. Entonces no insitas y déjala criar sin material. Es importante que el serrín sea limpio y libre de gérmenes y contaminación, ¡no utilices serrín de carpintería, sino el que se vende para pequeños roedores!

Si en la jaula o pajarera de cría hay más de una pareja interesada en reproducirse es imprescindible poner siempre algún nido que sobre, para evitar peleas, si dos hembras se empeñan en el mismo nido por lo menos la "perdedora" tiene dos nidos para elegir. Así que compra por lo menos tres nidos por cada dos parejas.



Una segunda jaula

Si crías, siempre deberías tener disponible una segunda jaula de tamaño suficiente. Por un lado para poder reaccionar rápidamente si aparecen problemas y se hace necesario separar uno de los padres de la familia, o, y con esta situación te encontrarás con bastante seguridad, tengas que separar los polluelos de los padres una vez que se hayan independizado.

Muchos periquitos, sobre todo las hembras, reaccionan de forma muy agresiva con sus polluelos cuando estos hayan salido del nido. Quieren "echarlos" para empezar una segunda nidada (cosa que solo excepcionalmente se debería permitir) y así los atacan con bastante violencia. Si hay falta de espacio se acentúa el problema.

Aunque se lleven bien, si no tienes una pajarera normalmente no es posible que los pequeños permanezcan con los padres, simplemente porque la jaula se queda pequeña. Si te quieres quedar con la descendencia para la jaula por supuesto vale lo mismo que para los padres en cuanto a la jaula y los demás accesorios.

Si en cambio quieres vender los polluelos la jaula puede ser un poco más pequeña, ya que no pasarán toda su vida en ella. Aún así, sobra decir que las condiciones deben ser aceptables en cuanto al tamaño, la forma y la calidad de la jaula provisional.



Huevos de plástico

Para evitar una segunda nidada normalmente se utilizan huevos de plástico, pero también puedes esterilizar los propios huevos de la periquita. (Más información en la sección de problemas). Aunque no es seguro de que los utilizarás, viene bien tenerlos en casa, por si acaso. Se venden en tiendas de animales, son blancos y un poquito más grandes que los que se utilizan para la canaricultura.



Utensilios para la cría a mano

Lo mismo que con los huevos de plástico: esperemos que no los necesites, pero para tenerlos a mano en caso de necesidad es mejor comprarlos de antemano, o por lo menos saber dónde se pueden conseguir rápidamente en caso de necesidad. Algunas veces la hembra abandona, incluso ataca a la nidada, o alimenta mal a uno o todos los polluelos, sin nuestra ayuda, estos pajaritos morirán. Si tienen más de una semana hay algunas posibilidades de sacarlos adelante, con la edad también crece lo probabilidad de que sobrevivirán. Si necesitas más información, consulta la sección de problemas con la cría y de la cría a mano.

Ten a mano una, mejor dos lámparas de infrarrojas, jeringuillas sin aguja de distintos tamaños, una papilla para la cría a mano de polluelos de loro, un acuario o caja de plástico transparente, termómetro ambiental y higrómetro.


La alimentación durante la época de cría

Durante la época de cría es especialmente importante una alimentación variada y completa. Sobre todo hay que asegurar que los padres puedan tomar todos los minerales necesarios con la dieta, carencias pueden llevar a problemas con la puesta (huevo bloqueado) o a que los pericos intenten abastecer sus necesidades comiéndose sus propios huevos.

La dieta básica

La dieta básica debe ser rica en frutas y verduras, semillas germinadas, hierbas y plantas silvestres, además la mezcla de semillas debe ser completa y estar en buenas condiciones. En general, te servirá todo lo dicho en la sección de alimentación. Puedes aumentar las cantidades de "golosinas" energéticas como semillas oleosas (linaza, avena...) y panizo.

Es recomendable prescindir totalmente de la lechuga durante la época de cría, ya que contiene grandes cantidades de fósforo y poco calcio, con lo que el equilibrio de estos minerales se puede ver alterado: dicho de manera simplificada, si sobra fósforo, faltará calcio. Y el calcio es muy importante durante la época de cría, tanto la periquita como las crías pueden sufrir serios daños si falta. Fuera de la época de cría pequeñas cantidades de lechuga no hacen daño, mientras el resto de la dieta sea equilibrada, pero durante la cría es mejor no arriesgarse. Como alternativa a la lechuga puede servir la espinaca cruda.


Para abastecer las necesidades de minerales es muy importante colocar una piedra de calcio en la jaula. En cambio, sobre los escudos de sepia (o huesos de jibia) se ha dicho que su alto contenido en sal puede provocar problemas con la puesta. Hay criadores que aún así los utilizan, sin el más mínimo problema. Pero mejor no arriesgarse, y no ofrecerlos durante la época de cría.

También puedes suministrar minerales en forma de cáscaras de huevo: quita la piel que los recubre por dentro, y hiérbelos durante unos diez minutos (para eliminar cualquier germen, en especial, la salmonela, por si acaso). Después trocea las cáscaras (con un mortero de cocina) y ofrécelos tal y como el grit.

Es recomendable suministrar algún complejo vitamínico para pájaros con el agua de bebida, para prevenir eventuales carencias, además especialmente la vitamina E tiene un efecto muy positivo sobre la fertilidad. Complejos vitamínicos para aves de adorno se venden en cualquier tienda de animales en forma de gotas, normalmente se añaden al agua. Una de las más conocidas es la marca Tabernil (aunque no es necesariamente la mejor), pero que también vende otras especialidades como antibióticos, antidiarreicos, antiparasitarios, etc. Fíjate si el producto que compras está expresamente etiquetado como vitamínico, no hace falta que además contenga antibióticos, estos productos, por mucho que se venden como "anti-estrés" (incluso expresamente etiquetado como apto para la época de cría) u otros nombres fantasiosos por el estilo son fármacos y solo se deben dar en caso de enfermedad, mejor bajo supervisión veterinaria.



"Pasta de cría"

Aunque los periquitos pueden criar a sus polluelos aunque no dispongan de pasta de cría, es mejor ofrecerla. Al ser blanda, nutritiva y fácil de digerir es la comida ideal para los pequeños, y muchos periquitos alimentan a sus crías preferentemente con la pasta si disponen de ella.

Es importante que los padres estén acostumbrados a la pasta desde antes de la cría, sino la ignorarán. Empieza a ofrecer la pasta más o menos un mes antes de la cría en un comedero aparte. Fuera de la época de cría no debería darse, porque engorda mucho y además estimula la puesta.

Una vez acostumbrados a una determinada receta o marca, no deberías cambiar o variar la composición, puede ser que los padres entonces lo rechacen.

Hay muchas recetas posibles, y también se vende hecha. Algunas marcas: CeDe, Abba, Witte-Molen... Compra una específica para periquitos, no para canarios u otros pájaros. Las necesidades nutricionales son distintas.

Una receta por si la quieres hacer tu mismo:

Triturar bizcocho duro (no bizcocho endurecido, viejo, sino bizcocho o pan bizcochado que ya se vende tostado) muy finamente. Como alternativa, sirve igualmente pan rallado. A esto le añades 1/2 parte de copos de cereales o mijo pelado (cus-cus), es decir, si tienes 100 gramos de bizcocho, añades 50 de copos. Puedes añadir un poco de azúcar de uva (glucosa) en polvo, más o menos media cucharada por 100 gr.

Esto como mezcla básica, la puedes guardar durante cierto tiempo en un recipiente cerrado. En el momento de la utilización lo acabas de preparar con (cantidades calculadas para 100 gramos de base):

Yema de huevo cocida. Aprox. una a dos yemas.
Fruta rallada, por ejemplo zanahoria, 25 - 50 gramos.
Arroz cocido, también puede llegar hasta los 50 gramos. Incluso puedes sustituir parte de la mezcla base por arroz, pero es más laborioso.
Una cucharada de miel (no si ya añades glucosa).
Y humedeces la mezcla hasta que tenga consistencia granulosa (¡no de papilla!) con agua o zumo natural de frutas o hortalizas no cítricas: zanahoria, manzana... Lo mejor es que lo exprimas tu mismo, o que lo compres para bebés.

Las proporciones pueden variar, y puedes quitar componentes, la mezcla solo es un ejemplo. ¡Pero no experimentes con ingredientes sin saber si no pueden ser dañinos para los periquitos!

¡NO añadas leche! Los periquitos carecen de una enzima para digerir la lactosa, el azúcar de la leche. Les causa problemas digestivos que pueden llegar hasta la muerte. Leche para intolerantes a la lactosa en teoría sirve, pero por el mayor contenido vitamínico, y porque se pudre menos, preferiría el zumo, o simplemente agua, si la mezcla ya contiene fruta rallada.

La mezcla humedecida se ofrece en un comedero aparte a libre disposición durante la época de cría. ¡Es muy importante cambiarla a diario, mejor dos veces al día! Se pudre con facilidad y una mezcla con hongos o bacterias puede ser fatal para los pequeños.

Los huevos: la puesta y la eclosión



La fecundación

En la monta el macho deposita el esperma en la cloaca de la hembra. Los espermatozoides pueden sobrevivir hasta varias semanas dentro del cuerpo de la hembra, si durante este tiempo no se encuentran con un óvulo maduro mueren.

En el ovario de la hembra (solo es funcional el izquierdo) hay miles de óvulos potenciales, pero estos solo maduran si la hembra se encuentra dispuesta a criar. Para ello hacen falta una serie de factores, como estar junto al macho, suficiente iluminación natural, y, sobre todo, el nido. El efecto que ejerce el estar dentro del nido en la hembra es tan poderoso que incluso una hembra no emparejada puede comenzar a producir huevos (por supuesto, no fecundados) si dispone de nido. Esto es la razón por la que un nido solo se debe ofrecer si realmente se quiere que la hembra críe.

Por otro lado, una hembra que haya sido montada, pero que no disponga de nido, normalmente no pondrá huevos. Aunque reciba esperma del macho, no produce óvulos maduros.


Si se produce la fecundación, el óvulo fecundado (lo que sería la yema o vitelo) comienza su recorrido por el oviducto, donde se rodea de las membranas que lo forman: primero la clara o albumen, luego dos finas capas que después se encontrarán pegadas a la cáscara, las membranas testáceas. Luego se deposita carbonato cálcico - la cáscara. Todo este proceso previo a la puesta dura unas 24 a 48 horas, al final de este periodo de tiempo se puede apreciar el abdomen por encima de la cloaca algo abultado.

Es importante tratar a la hembra con mucho cuidado antes de la puesta, si por un golpe o algo parecido se rompe el huevo dentro del cuerpo los restos de la cáscara pueden causar heridas internas muy peligrosas para la periquita.



La puesta

Normalmente, la puesta ocurre unos 8 a 10 días después de poner el nido, suponiendo que la pareja de periquitos ya estaba emparejada se encontraban dispuestos a criar. La periquita pondrás sus huevos un día sí, un día no, hasta completar la nidada. Normalmente el número de huevos oscila entre tres y ocho, pero puede haber excepciones tanto por arriba como por debajo de este número.

Reconocer problemas con la puesta

Si tienes una hembra que está poniendo, vigílala muy bien para reconocer cualquier síntoma de problemas con la puesta (huevo bloqueado): la hembra permanece con el plumaje inflado, respirando forzosamente. Normalmente no come y rechaza la comida del macho. Algunas hembras se arrancan las plumas alrededor de la cloaca. Según va pasando el tiempo la hembra se debilita más y más: entonces se acuesta boca abajo y se le ve completamente apático. ¡Un huevo bloqueado puede llevar a la muerte en menos de 12 horas! Una periquita afectada necesita ayuda urgentemente. Siempre viene bien tener a mano la dirección de un veterinario especializado en aves.


La puesta significa un esfuerzo bastante grande para la hembra, pero se recupera rápidamente.

Si tu periquita puso más de cinco huevos, deberías sustituir los que pasen de este número por huevos de plástico o esterilizarlos, simplemente porque en nidadas mayores los polluelos reciben menos atención y comida, quedando más débiles y además significa un enorme esfuerzo para los padres sacar adelante tantos pequeños. Si tienes varias parejas criando puedes intentar "colar" los huevos en otro nido con menos huevos, normalmente la periquita adopta los huevos extraños sin problemas. Eso sí, sustituye los que vayas quitando, de lo contrario la periquita no dejará de producir más.



La incubación

Normalmente la periquita empieza a empollar a partir del primer huevo, con lo que los pequeños también nacerán con dos días de diferencia en el orden de puesta de los huevos. Solo la hembra incuba, es muy raro que deje entrar al macho al nido (aunque en ocasiones puede ocurrir). Éste normalmente es el encargado de llevar comida a la hembra.

Hasta que nace el primer polluelo pasan 18 días de media, pero un día más o menos todavía es normal, dependiendo sobre todo de la intensidad con la que la periquita incuba, si pasa todo el día en el nido o si entra y sale más.

Durante la incubación, la hembra pierde algunas plumas de la barriga, y en una zona delimitada del vientre bajo aumenta la irrigación sanguínea, la piel aparece más enrojecida. Estos cambios posibilitan un mejor contacto de los huevos con la piel de la madre, para calentarlos más eficazmente.

No te extrañes si ves que la hembra de repente produce pocas, pero enormes "caquitas". Como solo abandona el nido pocas veces al día para depositar sus heces, éstos se acumulan. Es algo normal y nada preocupante.

Tampoco te preocupes mucho si algún huevo aparece un poco manchado de sangre, normalmente proviene de una pequeña herida o desgarre que la hembra se pudo haber hecho durante la puesta, y en este caso no es peligroso. Otra cosa es si el huevo aparece lleno de sangre, y la hembra sangra de la cloaca: esto indica una herida interna y requiere atención veterinaria inmediata.

¿Fecundados o no?

Justamente después de a puesta no es posible reconocer si un huevo está fecundado o no. A partir del sexto día se forman pequeños capilares dentro del huevo, que a contraluz dan una apariencia un poco más oscura al huevo. Para comprobarlo, se sacan los huevos con mucho cuidado y se colocan frente a una bombilla muy fuerte.

A medida que va creciendo el embrión, el huevo se sigue oscureciendo progresivamente, incluso a simple vista se ve un poco más oscuro frente a un huevo no fecundado. Si se forman manchas irregulares en la cáscara es probable que el embrión haya muerto.

Puedes dejar los huevos no fecundados en el nido, no hacen daño. Pero mejor quítalos cuando hayan salido todos los polluelos, si se rompe alguno lo que sale es simplemente asqueroso y todo menos sano para la periquita y las crías.

No abuses, solo saques los huevos para controlarlos cuando la hembra se encuentre fuera del nido por unos momentos. manipúlalos con mucho cuidado, no los agites y lávate los manos antes. Nunca los mojes y no los sometas a cambios bruscos de temperatura.




La eclosión

Las crías eclosionan en el orden de puesta, es decir, un día sí, un día no. Uno o dos días antes de eclosionar el polluelo empieza a moverse dentro del huevo y a darse la vuelta sobre su propio eje. A veces durante este tiempo ya se pueden oír pequeños pitidos procedentes del polluelo.

Dentro del huevo, el polluelo saca la cabeza de la posición embrional debajo del ala derecha, y estira el cuello. Encima del pico el pequeño tiene un bulto con el que da golpes contra la cáscara, el llamado diamante o diente del pico. Este bulto se cae pocos días después de la eclosión.

Después de romper las membranas testáceas el polluelo puede acceder al aire que se encuentra en la cámara de aire, una separación de las membranas y la cáscara en el polo más plano del huevo. El polluelo empieza a respirar. Luego el polluelo empieza a darse la vuelta dentro del huevo, rompiendo la cáscara. Muchas veces la madre ayuda al polluelo a eclosionar, pero algunos también lo consiguen por si mismos.

Cuando la cáscara esté separada en dos partes, el polluelo se estira, separándolos. Así ya puede salir del huevo definitivamente.

¿Ayudar a eclosionar?

Algunas veces el polluelo no puede eclosionar con fuerza propia, o porque la cáscara es demasiado gruesa, o porque el polluelo es débil. Y ahí también está el problema: un polluelo que no es capaz de eclosionar será una cría muy débil, es muy probable que después muera en el nido. Y si crece puede ser un periquito pequeño, propenso a sufrir enfermedades o portador de un defecto génico. Es lógico hacerse la pregunta si no es mejor dejar que la naturaleza siga su curso, aunque esto signifique la muerte del pequeño.

Pero por supuesto problemas al eclosionar pueden tener otras razones también: cáscara demasiado gruesa, membranas testáceas muy resistentes... Puede que se hayan secado si hace mucho calor y la humedad ambiental es baja. En este caso, incluso un polluelo sano y fuerte puede tener problemas al eclosionar.

Muchas veces ayuda la propia periquita, si no lo hace e intentamos hacer de "matrona" aunque no haya llegando el momento de la eclosión, o lo hacemos mal, podemos hacer más daño del que ya había.

En general, más recomendable que intentar sacar al pequeño del huevo es asegurar una correcta humedad ambiental, para ello puedes rociar el nido por fuera (¡!) con un poco de agua, y si la habitación es muy seca, colocar un humidificador eléctrico. Además, procurar que al nido no le de el sol.

Si aún así un polluelo no logra eclosionar y la periquita no le ayuda, podemos suponer que el embrión estaba debilitado por alguna causa.


De la eclosión a la independencia: desarrollo de una nidada


El desarrollo de las crías

1º- 2º día

Los polluelos nacen ciegos y desnudos, y miden apenas un centímetro. Los ojos parecen enormes, menos en las variedades con los ojos rojos (albinos, lutinos, ala de encaje o lacewing, y leonados o bayos), donde casi puede parecer que el polluelo no tiene ojos.

También parece enorme el buche, que se ve como una dilatación del cuello bajo casi del tamaño de un guisante. A través de la piel translúcida se puede ver la comida que la madre pasa al polluelo. Es normal que se formen algunas burbujas de aire.


La madre alimenta a la cría estando esta acostada de espaldas. La periquita segrega un fluido lechoso ("leche de periquito") en el preestómago (estómago glandular) y lo regurgita, que contiene todos los nutrientes que la cría necesita para crecer, además de bacterias necesarios para una correcta digestión, y anticuerpos que protegen al pichón de enfermedades.

La cría pesa aprox. 2 gramos.

¿Los polluelos se pueden sacar del nido?
No hay una respuesta única a esta pregunta. Algunas periquitas casi se vuelven locas si se les quita a uno de sus hijos. Normalmente después no lo rechaza, pero hay un límite: si se estresa mucho puede que ponga punto y final al asunto y abandona la nidada con las crías y los huevos que puedan quedar.

Otras periquitas ni se inmutan, esto suele ser el caso si están acostumbrados a la mano y saben que no tiene nada que temer de los humanos. Algunas hasta alimentan a sus hijos mientras el dueño los sostiene en la mano fuera del nido.

Como regla general, no les des mucho la lata. Controlar el nido sí, por si algún polluelo haya muerto o pase cualquier otra cosa. Si tu periquita es miedosa, mejor espera a que salga del nido por si sola por un momento. Si te conoce puedes arriesgarte a levantar la tapa mientras ella esté dentro, pero no te extrañes si acabas con un picotazo en el dedo: las madres suelen volverse bastante agresivos en defensa de su prole.

Pero tampoco abras el nido cinco veces al día, ni saques las crías si no es absolutamente necesario durante los primeros días. Cuando ya sean mayores y la periquita lo permite puedes sacarlos un rato cada día, a la vista de la madre. Así también se acostumbrarán a ti y después no tendrán miedo a la mano.

Aprovecha para limpiar el nido: si se queda lleno de porquería abres la puerta a todo tipo de infecciones. Limpia el suelo con un paño húmedo (sin desinfectante ni nada por el estilo) y remueve las caquitas. Fíjate en las patas de las crías: si tienen excrementos pegados, quítalos con mucho cuidado con un paño húmedo. Si los dejas pueden deformar las patas.


3º- 4º día

El tercer día el polluelo ya tiene algo de plumón en la espalda, de 1 - 2 mm. de largo. Ahora mide unos 2 cm., y ya se mueve dentro del nido. El bulto encima del pico (el llamado diente del pico o diamante) que le ha ayudado a reventar el huevo empieza a desaparecer.

El polluelo pía pidiendo comida a la madre. Esta sigue alimentándolo con leche de periquito, pero poco a poco la va mezclando con otros alimentos.

La cría pesa aprox. 5 gramos.

5º- 6º día

El polluelo sigue creciendo. Van apareciendo las uñas, minúsculas todavía. Además en las alas se forman pequeños bultos de los que luego brotarán las remeras. El polluelo todavía no puede levantar la cabeza.

La cría pesa aprox. 8 gramos.


7º- 8º día

La periquita va reduciendo cada vez más la proporción de "leche de periquita" en la comida de la cría. El polluelo puede empezar a abrir los ojos poco a poco, aunque sigue ciego.

La cría pesa aprox. 12 gramos.

9º- 10º día

El cuerpo del pequeño está cubierto de los cañones del plumón, pero siguen cerrados. La cría se mueve bastante y empieza a levantar la cabeza.

La cría pesa aprox. 18 gramos.

11º- 12 día

El polluelo empieza a desplazarse dentro del nido. Para mantener el equilibrio, agita las alas. En todo el cuerpo se ven los cañones de las coberteras, y aparecen las remeras y timoneras. Los ojos permanecen abiertos y el pequeño es capáz de percibir estímulos visuales. Mide unos 7 cm.

La cría pesa aprox. 23 gramos.




13º día

El polluelo se mueve mucho, y se rasca: las plumas que van saliendo tienen que picarle. La madre ya lo alimenta estando el pequeño "de pie".

La cría pesa aprox. 26 gramos.

14 º día

Han salido casi todas las remeras y timoneras, miden más o menos un centímetro y no se abren aún. El resto del cuerpo está cubierto de plumón.
La cría pesa aprox. 28 gramos.




15º- 18º día

El polluelo se desplaza por todo el nido y se asoma hacia fuera. En la cabeza ya se puede adivinar el color del pequeño - se ven los contornos de los lunares de la mejilla y las ondulaciones de la frente.

La cría pesa aprox. 30 - 37 gramos.




19º- 21º día

Se empiezan a abrir las plumas. Los ojos ya no parecen exageradamente grandes, y el polluelo agita sus alas para ejercitar la musculatura del vuelo. Pía casi como un periquito adulto. Mide casi 10 centímetros, contando con las timoneras.

La cría pesa aprox. 38 gramos.




22º- 25º día

El crecimiento casi se ha detenido, pero cada día se abren más plumas mostrando el color. Las crías se empiezan a limpiar mutuamente, y ellos mismos trabajan los cañones con el pico para que se abran mejor. Los polluelos sacan la cabeza del nido, pero todavía no lo abandonan.

La cría pesa aprox. 40 gramos. A partir de ahí no sigue subiendo de peso, sino que adelgaza. Esto se debe a que ejercita mucho la musculatura, agita las alas y se mueve, con lo que gasta energía.




26º- 27º día

Ya el polluelo parece un periquito "acabado", con casi todas las plumas abiertas y su color definitivo. Pasa el día ejercitando sus alas dentro del nido.

La cría pesa aprox. 38 gramos.

28º- 29º día

Aproximadamente a esta edad el polluelo sale del nido, pero todavía vuelve a el para descansar. El tamaño casi es el definitivo, únicamente las remeras y las timoneras todavía crecen un poquito. El polluelo interactúa con sus padres y sus hermanos practicando los comportamientos sociales como pasarse comida al pico y rascarse el plumaje.

La cría pesa aprox. 37 gramos.




30º- 34 día

A esta edad el joven periquito ya pasa bastante tiempo fuera del nido y también hace sus primeros intentos de vuelo. Empieza a comer solo, pero todavía depende de los padres para abastecer todas sus necesidades de alimento. Muchas veces, el periquito macho se ocupa de las crías cuando están fuera del nido. Por la noche todavía duerme en el nido.

La cría pesa aprox. 37 gramos, un peso que mantendrá durante toda su vida. Variaciones de algunos gramos son normales, sobre todo los periquitos ingleses pesan más que los "de toda la vida".

35º- 37º día

El joven periquito abandona definitivamente el nido y pasa las noches durmiendo en una percha. Come prácticamente por si solo, y empieza a independizarse de los padres definitivamente.



Independientes, ¿a que edad?

Como regla general, un polluelo de periquito se independiza de sus padres a los 40 días de nacer más o menos. Pero hay diferencias individuales: algunos son más prematuros y otros necesitan más tiempo.

Lo más importante es que el pequeño ya coma por si solo. Lo tiene que aprender poco a poco, al principio consigue pelar unas cuantas semillas, pero con ello no abastece sus necesidades totales. Los padres todavía lo alimentan regurgitando comida predigerida. Si se separa a un periquito demasiado pronto de sus padres, puede morir de hambre.

Otro factor a tener en cuenta es que las crías aprenden de sus padres muchos comportamientos sociales, es importante que tengan contacto con ellos hasta una cierta edad para que su comportamiento después sea normal.

Un criador responsable no separa a los polluelos de los padres antes de los siete, mejor ocho semanas de edad. A esta edad se puede estar seguro de que el polluelo come por si solo. No influye en la facilidad de acostumbrar al periquito a la mano si tiene seis o nueve semanas, mientras sea joven es igual de fácil.

Algunos padres en seguida quieren empezar una nueva nidada, y empiezan a atacar a los polluelos cuando estos tengan más o menos 5 semanas. Esto también puede ocurrir en jaulas demasiado pequeñas. Si es así, hay que separar los polluelos antes, y si se da el caso alimentarlos a mano hasta que tengan edad suficiente. Más información aquí.



Después de la cría...

No deberías permitir dos nidadas seguidas. Sobre todo la hembra se "desgastaría" demasiado, y los polluelos saldrán más débiles que los de la primera nidada. Déjale por lo menos seis meses, mejor un año, de descanso.

Cuando la ultima cría haya abandonado definitivamente el nido (como la hembra pone los huevos un día sí, un día no, las crías tendrán diferente edad), quita el nido.

Además se recomienda cambiar la alimentación. Los periquitos silvestres crían si disponen de suficiente alimento, sobre todo semillas inmaduros de distintas hierbas. Cuando se secan las hierbas y la alimentación se empobrece, se acaba la época de cría.

Es decir, que tendrás que simular una época de mala alimentación: suprime la pasta de huevo (¡muy importante!) y deja de ofrecer frutas, verduras, hierbas, semillas germinadas... Pon a los periquitos "a dieta" durante más o menos dos semanas, solo a base de semillas secas, panizo y agua. Si ofreces semillas de cáñamo y linaza con la mezcla, tampoco los ofrezcas durante este tiempo: estimulan las ganas de criar.

Si tenías a la pareja en una jaula de cría, vuélvela a poner en su jaula de siempre o en la pajarera.

Normalmente con estas medias la hembra no produce más huevos, y se tranquiliza. Su céreo se volverá más claro de nuevo, síntoma de que ha pasado la época de cría. Pasado este tiempo tienes que volver a introducir la alimentación normal, con frutas, verduras, semillas germinadas... Únicamente la pasta de huevo es SOLO para la época de cría.

Si aún tomando estas medidas la hembra sigue poniendo, aún sin nido, o incluso ha puesto nuevos huevos antes de que las crías hayan salido del nido, la situación es más difícil. Mas información en la sección de problemas con la cría.


Problemas con la cría


En la cría de los periquitos siempre pueden aparecer problemas imprevisibles. Hay que estar informado sobre ellos para poder actuar correctamente y con la mayor rapidez posible.

Problemas con la puesta

Si tienes una hembra que está poniendo, vigílala muy bien para reconocer cualquier síntoma de problemas con la puesta (huevo bloqueado, distocia): la hembra permanece con el plumaje inflado, respirando forzosamente. Normalmente no come y rechaza la comida del macho. Algunas hembras se arrancan las plumas alrededor de la cloaca. Según va pasando el tiempo la hembra se debilita más y más: entonces se acuesta boca abajo y se le ve completamente apático. El huevo puede apretar contra nervios importantes provocando parálisis de las extremidades. Además la hembra no puede evacuar las heces y por tanto se puede intoxicar si éstos se acumulan en el intestino.¡Un huevo bloqueado puede llevar a la muerte en menos de 12 horas! Una periquita afectada necesita ayuda urgentemente.

Siempre viene bien tener a mano la dirección de un veterinario especializado en aves, ya que en muchos casos es necesario quitar el huevo bloqueado mediante una operación. ¡No esperes hasta el día siguiente, porque lo más probable es que entonces la hembra ya haya muerto! Una hembra con un huevo bloqueado sufre dolores increíbles.

Como primeros auxilios, que NUNCA pueden sustituir la ayuda veterinaria, separa la hembra del macho y ponla en una jaula aparte en un lugar cálido, cerca de una estufa o delante de un foco de infrarrojos. El calor relaja la musculatura, además por las pérdidas de energía las periquitas afectadas tienen dificultades para mantener su temperatura corporal. Pon al lado de la jaula un recipiente con agua caliente, el vapor de agua aumenta la humedad del aire y es beneficioso. Aplica unas gotas de aceite de cocina en la cloaca, si el huevo ya está cerca de la salida puede ayudar a ponerlo.

Ten mucho cuidado al manipular la periquita: si la aprietas demasiado puedes romper el huevo dentro de la hembra, lo que la podría aún más en peligro.

¡Nunca intentes reventar el huevo, aunque asome a la cloaca! Las heridas internas sufridas por la cáscara rota serían iguales de peligrosos que el huevo bloqueado en sí.

Para prevenir problemas con la puesta solo se puede cuidar al máximo la alimentación, solo ofrecer el nido a hembras mayores de un año y menores de seis, y garantizar una temperatura y humedad ambiental suficiente en el entorno de la jaula de cría. También influye negativamente el estrés. Además las hembras que tienen oportunidad de salir de la jaula a volar por la habitación o que viven en pajareras ejercitan más su musculatura, por tanto es menos probable que sufran problemas con la puesta por tener los músculos que expulsan el huevo debilitados.



Prolapso de la cloaca

Es un trastorno relacionado con problemas con la puesta, pero que puede aparecer también independientemente de estos. Consiste en que se "gira hacia afuera" una parte de la cloaca. La mucosa cloacal es visible, normalmente hinchada y de color rojo intenso. La periquita muestra claras síntomas de dolor, a veces se arranca las plumas alrededor de la cloaca e incluso se proporciona heridas en la parte prolapsada.

Si no se trata con rapidez, la mucosa se seca y el tejido se vuelve necrótico, es decir, muere. Además puede infectarse. La periquita prácticamente no puede evacuar heces, un peligro adicional.

La periquita afectada necesita ayuda veterinaria urgente. Como primeros auxilios y durante el transporte al veterinario hay que mantener la parte prolapsada húmeda, la mejor opción es cubrirla con gasas humedecidas con suero fisiológico.



Huevos sin fecundar

Huevos estériles pueden tener múltiples causas:

La edad de los reproductores: ambos padres deben tener al menos un año, no solo para prevenir problemas con la puesta, sino también porque su fertilidad será mayor. La mayor fertilidad se alcanza a los 2-4 años, después diminuye progresivamente. Además es frecuente que en la primera nidada de una pareja algo vaya mal, simplemente les falta la experiencia para aparearse y incubar con eficacia.

El estado de salud de los reproductores: si uno de los potenciales padres acaba de superar una enfermedad grave puede causar infertilidad temporal. Enfermedades crónicas o defectos genéticos pueden causar infertilidad permanente.

La alimentación: durante la época de cría la alimentación debe ser especialmente rica y variada. Primero porque los nutrientes son necesarios para producir los huevos, pero también estimula la disposición a criar. Una alimentación deficiente puede rebajar la fertilidad.

Hongos: si los periquitos comen semillas contaminadas con hongos las toxinas de éstos pueden causar igualmente infertilidad. Lo mismo vale para hongos (moho) en la habitación o pajarera, al alcance de los periquitos. También otros tóxicos (mercurio, plomo, insecticidas...) pueden causar esterilidad.

La temperatura: a temperaturas bajas, la proporción de huevos infértiles es mayor. Debajo de 15 ºC es casi imposible criar con éxito. Aunque haya algún que otro huevo fértil el embrión muere porque la periquita no puede calentarlo lo suficiente.

El descanso entre nidadas: aunque la ultima nidada no haya salido bien, es importante dejar un descanso a los reproductores entre cada puesta de por lo menos seis meses. No solo porque con las puestas sucesivas disminuye la fertilidad, sino para que los reproductores tengan tiempo de recuperarse.

Las perchas: si están sueltas y se mueven, un apareamiento eficaz encima de ellos es casi imposible, ya que el macho difícilmente se puede mantener durante la monta. Es importante que los periquitos dispongan en su jaula de perchas de madera natural rugosas de distinto tamaño.

El plumaje alrededor de la cloaca: algunos periquitos tienen plumas tan largas y densas alrededor de la cloaca que una fecundación se hace muy difícil, el esperma se queda adherido a las plumas en vez de entrar en la cloaca de la hembra. Si este es el caso puedes cortar CON MUCHO CUIDADO las plumas alrededor de la cloaca. ¡La piel alrededor de la cloaca está muy irrigada, si la hieres el periquito se puede desangrar! Así que mejor pide ayuda a otra persona, uno aguanta el periquito y el otro recorta las plumas.

Tumores de los testículos o del ovario



Una hembra que pone huevos sin estar emparejada

Una hembra pone huevos aunque no haya nido

Después de una nidada terminada, la hembra sigue poniendo huevos

Tres problemas bastante comunes, con una solución muy parecida. Algunas periquitas empiezan a producir huevos, algunas incluso sin disponer de nido. A veces esta producción alcanza dimensiones desproporcionadas, hay hembras que ponen huevos sin parar hasta morir debilitadas. A veces el desencadenante es que el dueño por alguna razón ha puesto un nido en la jaula sin intención de criar o sin tener una pareja bien definida y apta para la cría, o el problema aparece después de que una hembra haya criado con éxito. Incluso hay casos donde una periquita pone huevos en el fondo de la jaula o en algún rincón oscuro, sin haber nido.

Si una hembra permanece durante algún tiempo dentro de la caja de nido se desencadena una respuesta hormonal, que en muchos casos dará lugar a que produzca huevos aunque no haya sido fecundada. Por supuesto estos huevos serán infértiles. Por ello NUNCA debe ofrecerse un nido si no hay una pareja claramente formada, ya que esta inútil producción de huevos debilita a la hembra. Los periquitos no necesitan una caja de nido para dormir, ni para jugar, ni para nada. ¡Solo pongas un nido en la jaula si realmente quieres criar y se cumplen todas las condiciones necesarias para ello!

Si tienes una hembra que pone huevos en el suelo, hay que diferenciar según los casos. Si has encontrado uno o dos huevos, no aparecen más, y las hembra no les hace caso, quítalos y ya está. Si se queda en esto no hay que preocuparse. A veces ocurre.

Si pone más huevos, y aunque no les haga caso pasa de tres o cuatro seguidos, o pone pocos pero esto ocurre con frecuencia, ya hay que tomar medidas.

Igualmente si se queda incubando su puesta. En este caso, ponle un nido y coloca los huevos dentro. Probablemente la hembra se mudará al nido, completará la puesta hasta un número normal de huevos (tres a ocho) y seguirá incubando. Ahora, según vayan apareciendo los huevos, sustitúyelos por huevos de plástico, como se venden para la canaricultura, pero los de periquito son un poco más grandes. También puedes esterilizar los propios huevos de la periquita, los suele aceptar mejor que huevos artificiales. ¡No los quites! Si vas quitando los huevos la periquita producirá más y más en el afán de completar su puesta.

Esterilizar huevos

Para esterilizar huevos de periquito hay distintos métodos:

Pincharlos con una aguja muy fina por un extremo. Hay que introducir la aguja bastante dentro del huevo. Así se destruye la membrana que rodea el vitelo y también las membranas testáceas, y el embrión no se puede seguir desarrollando. El problema de este método es que los huevos se rompen con facilidad.

Introducirlos unos instantes en agua hirviente. Déjalos enfriar antes de devolverlos al nido.

Introducirlos por unos minutos en el congelador. Igual que antes, deja que adquieran temperatura ambiente antes de devolverlos al nido.


¡No la dejes criar en este momento! Lo más probable es que la estimulará más todavía y después de la cría tendrás mayores problemas todavía de frenar la puesta.

Deja el nido con los huevos de plástico en la jaula hasta que la hembra se canse de incubar. Esto suele ocurrir pasados unos 25 días, más o menos. Después de que la hembra haya abandonado la nidada, es decir, pasa bastante tiempo fuera del nido, quita el nido inmediatamente. No le dejes más tiempo a su alcance: puede que tire los huevos y pondrá nuevos. Si ocurre, haz lo mismo. ¡Pero tres veces seguidos es definitivamente demasiado! Quita el nido antes la segunda vez.

A la vez, elimina todos los estímulos de su entorno que pueden provocar "ganas de criar". Esto también se debe hacer si una hembra pone huevos sin hacerles caso después y también al acabar una cría exitosa.

Cambia la alimentación. Los periquitos silvestres se disponen a criar cuando hay abundante comida apta para los polluelos. Por tanto, simula "malos tiempos": suprime todas las frutas, verduras, hortalizas, y sobre todo semillas germinadas y pasta de huevo de la dieta. Ten a los periquitos durante un tiempo solo a base de semillas, panizo y agua. No ofrezcas mezcla de semillas que contenga linaza o cañamones. Para evitar carencias nutricionales, añade un complejo vitamínico al agua, pero que no contenga mucha vitamina E, que estimula la puesta, por ejemplo un complejo B. ¡Mantén esta dieta como mucho durante dos semanas! Después evita alimentos con clorofila: lechuga, espinacas... Concéntrate en frutas.

Cambia el fotoperiodo: si se acortan los días contrarresta la disposición a criar. Si tus periquitos viven en interiores, baja las persianas temprano y apaga la luz. Procura que no reciban más de 8 - 9 horas de luz natural al día. Pero tampoco mantengas estas medidas durante muchas semanas.

Distrae a la periquita: suéltala todo el día a volar por la habitación, si está acostumbrada a la mano ocúpate mucho de ella. Pon cosas interesantes en la jaula: algún juguete nuevo, ramas frescas para despedazar... En un ambiente carente de estímulos la cría puede ser una forma de "pasar el rato" que se buscan los animales.

Si tienes una periquita acostumbrada a la mano, que disfruta si la acaricias en la espalda o le rasques la nuca, no le des estas caricias. Se parecen a los estímulos que la hembra vive durante el apareamiento (el macho se sube a la espalda, se agarra en el plumaje de la nuca...) y pueden desencadenar la producción de huevos.

Bajar la temperatura ambiente a menos de 20 ºC, si es posible.

Una medida bastante radical, que solo debe ser la última opción: separa la periquita del macho y de cualquier otro periquito durante un tiempo (no más de dos semanas). Aunque a veces este "método" consigue justamente lo contrario: la periquita, frustrada y aburrida, sigue poniendo más huevos todavía. Si haces esto, ¡solo si te puedes ocupar mucho de ella! Dejarla todo el día solo es cruel y en este caso peligroso.

Estas medidas ya suelen acabar con el problema. Pero hay periquitas más problemáticas que aún así siguen poniendo y poniendo. En este caso la única forma de parar a la hembra y a la larga, salvar su vida, es un tratamiento con fármacos. Para ello tienes que consultar a un veterinario especialista en aves. Hay tratamientos hormonales mediante inyecciones e incluso por vía oral. Consulta al veterinario cual es la mejor opción en tu caso.

Hay incluso tratamientos homeopáticos que pueden ayudar, pero no sustituir, un tratamiento hormonal. Por ejemplo dos glóbulos de "Agnus Castus D4" en el agua de bebida durante dos meses.

La última solución es una esterilización quirúrgica realizada por un veterinario especializado en aves.


Romper los huevos

Algunas hembras comen sus propios huevos, o incluso entran en nidos extraños y ahí destruyen la nidada. A veces también el macho destruye la puesta. Esto puede tener distintas razones:

Intranquilidad: si los periquitos silvestres notan que por alguna razón la nidada no puede tener éxito, comen los huevos. Hacen lo mismo con polluelos enfermos o malformados. Durante la puesta la hembra deja muchos nutrientes, calcio, etc. en el huevo, comiéndoselo los puede "reponer". No se desperdicia nada. Lo mismo puede ocurrir en periquitos domesticados: si los periquitos se sienten molestados en sus labores de cría puede que se coman los huevos.

Falta de nutrientes: Si la hembra sufre carencias nutricionales se puede comer sus propios huevos para obtener los nutrientes necesarios. Sobre todo si sufre falta de calcio, come la cáscara. Hay que cuidar mucho al alimentación durante la época de cría, ofrecer una piedra de calcio y semillas germinadas. Además puede ocurrir en hembras demasiado jóvenes para criar, todavía tienen mayores necesidades de calcio.

Si tienes varias parejas criando a la vez puedes intentar colar los huevos de la periquita destructiva en el nido de alguna otra periquita, si también está incubando. Suele aceptar los huevos adoptivos como los suyos propios.


Crías muertas

No es tan raro que alguna cría muera antes de abandonar el nido. Si la alimentación y las demás condiciones son correctas no es culpa del criador, puede tener múltiples causas:

Demasiado frío /calor

Insuficiente humedad ambiental: rociar el exterior del nido con agua.

Un defecto génico: el polluelo ya nació débil o se expresó algún factor letal por apareamientos incorrectos, consanguinidad de los padres....

Enfermedades Infecciosas, también la forma aguda de la muda francesa (poliomavirus). Si mueren muchos polluelos conviene mandar alguno a hacer un análisis microbiológico.

Insuficiente alimentación por los padres: comprueba el buche de los demás pequeños. Si siempre están vacíos conviene alimentarlos a mano. Más información aquí.


Los padres atacan a las crías

Algunas veces la hembra o, más frecuente, el macho, atacan a las crías, pudiendo llegar a matarlos. A veces este comportamiento es normal, este es el caso si los polluelos están enfermos, débiles o sufren malformaciones. Igual que en el caso de los huevos, si los padres notan que no hay posibilidad de sacar adelante la nidada entera o algunas crías, se las comen. Cruel, pero en libertad esencial para la supervivencia de la especie.

Si solo uno de los padres ataca a las crías las razones suelen ser otras, más bien una alteración del comportamiento. Si un periquito de polluelo ha sido "maltratado" de esta misma forma por su madre / padre es fácil que asimile este comportamiento como normal y después con si prole haga lo mismo. En este caso, muchas veces también les arranca las plumas.

También puede indicar una carencia nutricional o estrés excesivo, intranquilidad alrededor de la jaula de cría.

Si es atacante es el macho y no hay demasiados polluelos se puede separar el macho en una jaula aparte, situada a la vista de la hembra. Normalmente ésta consigue sacar adelante sus pequeños sin ayuda del macho, aunque hay que vigilar muy bien si las crías reciben suficiente comida, si el buche aparece siempre vacío (controla por la mañana y a mediodía) e incluso hay muertes entre las crías hay que ayudar a la madre y alimentar los polluelos a mano.

Si la que ataca a su descendencia es la madre hay que quitarle los polluelos: si es posible, colarlos en otros nidos de una periquita con crías de edad parecida, Si esto no es posible, incluso puede ser necesario criarlos a mano.


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